Descripción
PRÓLOGO, por Pepe Macaya
Un aforismo es una gota de pensamiento que, al caer en el lector, genera ondas expansivas. Como bien apunta Blanca en estas páginas, escribirlos no es una cuestión de sabiduría, sino de oportunidad e ironía. En un mundo donde el ruido es la norma y las palabras se venden en rebajas, este libro es un refugio de brevedades necesarias.
La escritura de Blanca no busca el aplauso, sino el eco en el corazón. Su colección muestra una honestidad que desarma. No teoriza sobre la vida; la observa, la sufre, la reza y, finalmente, la sintetiza.
Su ingenio es una mezcla de sentido común y sentido del humor. Es capaz de recordarnos con una sonrisa que “quien se cree tapón de botella, a veces es el culete de ella”, para luego llevarnos por terrenos más serios, entendiendo que la música es el rastro de Dios y el silencio, el mejor compañero de viaje.
En este libro encontraréis a la Blanca que le gusta el lujo, pero no lo necesita; a la mujer que elige ser poema antes que poeta, y a la pensadora que sentencia que “la inteligencia es un punto, y la estupidez, punto y aparte”. Su mensaje es contundente: en la balanza de la vida, el agradecimiento y el perdón son lo que realmente cuenta.
Dicen que para conocer a alguien hay que ponerse en su piel. Blanca nos lo pone fácil: nos entrega sus reflexiones, que son su libertad, y nos abre las puertas de su realidad.
Un libro de aforismos no puede dejar de llevar uno en su prólogo, por lo que aventuro que la verdadera sabiduría no consiste en llenar páginas, sino en vaciar el ruido hasta que solo quede la verdad.
Y esto es lo que Blanca nos ofrece. Leed con calma. No hay prisa. Como ella dice, el tiempo es un tesoro que no se compra con oro. Leer a una amiga que escribe con el corazón es una excelente forma de invertirlo.


Valoraciones
No hay valoraciones aún.