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Orígenes del franquismo. La construcción de la «Nueva España» (1936-1941)

Descripción

Prólogo por Luis Palacios Bañuelos

El retrato que el Franquismo hace de sí mismo

Me corresponde como director de la tesis doctoral que sustenta este libro prologarlo. Es algo que hago con mucho gusto por tres razones: la primera, porque su autor es uno de mis mejores colaboradores; la segunda, porque la investigación realizada se ha llevado a cabo en el seno del Instituto de Humanidades y la tercera porque se trata de un libro importante.

Prologar significa también introducir, anotar, exponer/advertir y comentar. Cinco vocablos que utilizaré para dar paso a otros tantos apartados de este Prólogo.

1.- INTRODUCIR para centrar esta trabajo en su escenario adecuado: el Instituto de Humanidades.

A partir de nuestro análisis de las Humanidades, uno de los objetivos prioritarios que, desde su nacimiento hace más de quince años, nos hemos marca-do en este Instituto universitario es investigar, estudiar y dar a conocer la Historia de España[1]. Partimos de la base de que se conoce mal España y no se sa-be bien en qué consiste ser españoles, algo que, sin duda, es una de las causas de los males que hoy sufrimos.

En los Seminarios titulados “Bases de la España actual” nos centramos en el estudio e investigación de la Segunda República, la Guerra civil, el Franquismo y la Transición[2]. En este contexto hay que situar este libro Orígenes del Franquismo: la construcción de la “Nueva España” (1936-1941) de Carlos Pulpillo Leiva que inicialmente es una tesis doctoral sobre la construcción del régimen franquista.

2.- ANOTAR como algo relevante de esta investigación el haber utilizado una documentación original e inédita.

En efecto, se trata de un libro riguroso que responde a una investigación histórica que aprovecha una documentación original prácticamente inédita. Esta documentación me llegó de mi maestro Don Vicente Palacio Atard. Hace unos pocos años, cuando estaba elaborando el libro Vicente Palacio Atard, maestro de historiadores, me regaló los índices de unos boletines que se publicaron en-tre 1937 y 1941 y que, según me dijo, muy pocas personas conocían. Comprobé que se trataba de un material prácticamente inédito y de extraordinario interés y se lo ofrecí a mi colaborador Carlos Pulpillo Leiva para que hiciera su tesis doctoral.

Tras contactar con Ricardo de la Cierva, supimos que había sido él quien lo había depositado en la Biblioteca Nacional. Una vez localizado, comprobamos la riqueza de su contenido que permitía abordar una buena investigación. Su resultado es este libro.

El Noticiero de España permite seguir casi al día cómo el régimen franquista se va articulando pues los documentos han sido creados y divulgados por el propio régimen. Podríamos decir que lo que sale en el Noticiero es lo que el régimen quiere que se conozca, representa el diseño que el franquismo hace de sí mismo.

Gracias a una buena utilización de estos documentos, el libro demuestra –y en gran parte ratifica– que la construcción del franquismo tiene lugar durante la guerra civil y en Burgos. Nos permite conocer la arquitectura ideológica, objetivos, etc. del primer franquismo. Nos pone en contacto con las personas que llevan a cabo esta labor. Y, en resumen, permite conocer de primera mano lo que el nuevo régimen quiere ser y cómo se va constituyendo.

El autor del trabajo ha sabido completar esta magnífica información de sus fuentes con otras bibliográficas que ponen de relieve el conocimiento actual que de esta cuestión se tiene hoy.

Dada la importancia de esta fuente documental, me detendré en un breve análisis.

Según uno de sus colaboradores, Jesús Pabón, este es el objetivo del Noticiero:

NUESTRO PROPÓSITO

…es este: dar a conocer la realidad española.

La trascendencia de nuestra guerra civil hace que la lucha de las armas en el suelo español, sea más allá de las fronteras, una batalla de opiniones. Prensa y Radio lanzan diariamente una abrumadora descarga de noticias y artículos. ¿Dónde está la verdad?

Nuestro semanario quiere contribuir a su hallazgo con una más ordenada exposición de los acontecimientos, con la aportación de opiniones valiosas, con la reseña de trabajos ajenos en torno a nuestra Guerra.

Y confía en el éxito de su empeño, por la sinceridad con que lo inicia, y porque se dirige, para que de él se aprovechen, todos los hombres de buena voluntad[3].

El Noticiero de España se publica entre el 4 de septiembre de 1937 y el 4 de octubre de 1941. Se elaboraba en Burgos en el mismo Cuartel General del Jefe del Estado y uno de sus ejemplares se depositaba en su mesa para que fuese revisado por él.

Lo configuran 208 volúmenes que contienen 2319 artículos, 5682 fotos y unas 14500 páginas aproximadamente. Cada número se articula en diferentes secciones. Lo escriben una serie de personas que son responsables de la propaganda exterior del bando nacional y que contribuyen a los intentos de legitimación del Régimen y a la creación de la doctrina y de la imagen de la guerra y el primer franquismo en el exterior. Estos son algunos de ellos: Jesús Pabón, Luis María de Lojendio, Manuel Torres López, Melchor Fernández Almagro…

Podríamos decir que ofrece una primera lectura de los planes de los sublevados deteniéndose, con intención propagandística, en todos los temas que están presentes en la configuración de la España Nacional. En cada dossier se añade siempre una importante colección de fotografías, en su mayor parte inéditas, que son mucho más que simples ilustraciones. Cuando, como en este libro el autor es capaz de “hacer hablar” las imágenes, como pedía Michel Vovelle, las fotografías se convierten en documentos que ayudan a captar la carga simbólica e ideológica de la situación.

El objetivo del Noticiero de España no era tanto lograr que se difundiese dentro de las fronteras españolas cuanto que se conociera fuera de España. Por ello se enviaba a las delegaciones exteriores del Estado Nacional que tenía en diferentes países. Este libro nos muestra que sus contenidos eran aprovechados por revistas como Orientación Española de Buenos Aires, Spain de Londres, Spain de Nueva York o L’Occident de París.

El Noticiero de España muestra también el interés del nuevo Estado por controlar los canales de información que llegaban a otros países, consciente de que tenía que “vencer y convencer” en la lucha propagandística de las ideas. Encontramos en él no solo artículos con contenidos doctrinales sino también recopilación de noticias aparecidas en otras publicaciones que resultaban positivas para el régimen. En este sentido, en la sección denominada “Testimonios” hay artículos que hablan sobre España de lugares tan dispares como Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Suiza, India, Japón, Filipinas, Brasil… Muestra también del interés que la Guerra Civil Española suscitó en las esferas políticas internacionales.

3.- EXPONER / ADVERTIR. Exponer lo que aporta la investigación y Advertir que el autor del libro no olvida nunca referencias bibliográficas recientes que permitan ubicar lo que el Noticiero aporta en un contexto más rico y plural.

Una investigación histórica lo es tanto en cuanto llega a conclusiones debidamente fundamentadas en documentos. Y en este libro se recogen en los diferentes capítulos las aportaciones de dicha investigación. Me detendré en alguna de estas conclusiones.

Para empezar, abunda en la idea de que la República fue un régimen marcado por el caos y la anarquía desde sus mismos orígenes. Con ello, lo que se quería buscar eran argumentos que justificasen la ilegitimidad del régimen republicano y a su vez avalar la sublevación contra la República.

El Noticiero también hace un análisis de la actuación de la República durante la guerra avalando siempre la crueldad, la cobardía, la mala gestión y la ilegitimidad de un gobierno que había perdido gran parte de su representación parlamentaria por la turbas de los primeros meses de la guerra, por el exilio o por el apoyo directo de algunos parlamentarios a la causa nacional.

El conocido Melchor Fernández Almagro nos ha dejado en el Noticiero su opinión sobre la República:

  1. a) …la República fue un régimen de corrupción, insuperable egoísmo, terribles rivalidades, criminales violencias, desorganización absoluta; b) que la guerra fue provocada por el Frente Popular y que el fementido régimen que trató de aprovecharse de ella, lejos de ser un régimen liberal y democrático, como mentía su propaganda, estaba controlado por el comunismo, recibía ayudas antinacionales, y obraba a beneficio del poder de Negrín; c) que las fuerzas armadas de la República eran forzadas a pelear, mientras sus dirigentes estaban en el secreto de la derrota que les aguardaba, siendo la propaganda falsa a sabiendas, y d) que el oro y caudales de varia índole robados a España, constituyen el botín que se vienen disputando los antagonistas.

Y abunda luego en lo que denomina “Renacimiento de España”:

Los grandes pueblos no mueren, sino que renacen. Renació Alemania después de Jena y de Versalles, verbi-gratia. Ha renacido España tras de una decadencia que ha venido siendo, en realidad, más estudiada en el libro que tratada por el gobernante. Uno de los secretos de nuestra Historia estriba en que la misma generación de españoles que conoció los dolores de Enrique IV, aclamó el gozo insuperable de sentirse regida por los Reyes Católicos. Ahora, el español empequeñecido por la República se crece, legítimamente enorgullecido, y muestra al Mando su voluntad de ganar la paz en todos los órdenes y desde cualquier punto de vista. Ganándola está ya, y las banderas victoriosas que han vuelto de los campos de batalla en la primavera vaticinada por el Himno del Movimiento, marchan por caminos espléndidamente abiertos al porvenir, pro-metido por el Caudillo y ganado por su espada a la vez que por su genio político[4].

A estas aportaciones, el Dr. Pulpillo las acompaña con bibliografía bien precisa que sirve de contrapunto necesario para abordar hoy este tema[5].

La Guerra es fundamental para entender el franquismo. Por ello, durante toda la publicación las referencias a la guerra están constantemente presentes, ya que donde el franquismo se legitimó fue en la victoria en el conflicto. “Nadie olvide que toda nuestra razón de ser es la guerra” escribe Ramón Serrano Suñer y aparece en el Noticiero[6],

Como es obvio, la sublevación, que para el Noticiero es alzamiento o levantamiento, se convierte en símbolo o referente . De ahí la importancia que se da al 18 de julio como fecha fundacional del régimen que Millán Astray justifica así en el Noticiero:

(…) el pueblo había sido engañado y pervertido por los traidores a la Patria. Iba a estallar el movimiento comunista para implantar el comunismo soviético-ruso en España ayudado por el gobierno de la República, cuando el Ejército, fiel al honor nacional y el pueblo, amante de la Patria, se levantaron al grito de “Salvemos a la Patria”[7].

En el Noticiero abundan las crónicas sobre la guerra. Son de Luis María Lojendio para quien las tropas nacionales eran unos libertadores de una España que se desangraba ante la ineficacia republicana. Así recuerda, por ejemplo, la formación del Ejército nacional en África:

La moral de la guerra ha alcanzado en el Ejército de Franco su nivel heroico y elevado. Los jefes, formados en su mayoría en la brava oficialidad colonial y en el credo legionario, hechos en África donde (…) comprendieron la grandeza del orden y de la disciplina occidentales.

Y, como siempre, al hablar de la guerra, no se olvida en este libro hacer referencia a otros puntos de vista recientes[8].

A pesar de la indefinición ideológica inicial de los autores del 18 de Julio, el Estado Nacional tuvo una rápida organización y coordinación que contribuyó a apoyar la gestión que estaban haciendo las tropas en el conflicto.

Desde la creación de la Junta Técnica del Estado se fueron llevando a cabo importantes contribuciones legislativas que posteriormente se convirtieron en leyes vertebradoras del naciente franquismo, ya que los gobiernos posteriores refrendaron planteamientos tales como el Fuero del Trabajo y las primeras medidas sindicales, la derogación de la legislación religiosa, las medidas sociales, la simbología…[9]

Algo que en este libro es evidente es que no hay Franquismo sin Franco. El Noticiero de España recoge unas amplias referencia a la historia del personaje desde su infancia hasta destacar aspectos tan importantes como sus valores, sus capacidades militares, sus capacidades políticas, su capacidad de mando, su piedad…

No hace falta insistir que cuanto a Franco se refiere es de exaltación, como se muestra en el siguiente texto:

(…) Franco fue el enviado. Ni hubo que elegirle, ni fue sorpresa para nadie su advenimiento al supremo poder político. Franco era, exactamente, la representación de las virtudes y del estilo que los españoles querían clara y profundamente para la nueva España. Y así fue cómo, arrebatadamente, nos agrupamos todos, desde aquel instante, en torno a Franco (…)[10].

Para ello utiliza los escritos coetáneos de Joaquín Arrarás como comenta el autor José del Río Sáinz, los textos del General Millán-Astray, algunas entrevistas de Franco con Manuel Aznar y diferentes discursos del Caudillo. Pero debe añadirse que nunca faltan referencias bibliográficas recientes que ayudan a buscar la objetividad[11].

Una de las aportaciones más interesantes de este libro es que a lo largo de las páginas del Noticiero de España puede apreciarse un proceso lento de institucionalización del Régimen[12]. Esto nos permite saber, de la mano de un cualificado colaborador, qué entiende el régimen por Movimiento nacional:

(…) no es un movimiento de defensa de determinadas personas, al contrario, mira especialmente por el bienestar de las clases obreras y humildes, así como por el de nuestra sacrificada clase media… Mienten quienes nos presentan ante el pueblo como enemigos de las clases modestas… Todo trabajador es merecedor de su paga y percibirá una garantía absoluta de que no será esclavo del capitalista… en el aspecto social, el trabajo tendrá una garantía absoluta, evitando los abusos del capitalismo estableciendo jornales convenientes… combatimos para conseguir un estado que será como una gran familia, sin grandes señores ni siervos, en el que estarán representados cuantos elementos constituye la riqueza nacional… Vencido y aniquilado el marxismo en nuestro solar, y desaparecida la lucha de clases, descubre el Nuevo Estado amplios horizontes, a la justicia social, y al progreso de las clases humildes (…)[13].

Un tema inevitable cuando se estudia el franquismo es el de represión. En el Noticiero, las referencias a la represión son nulas; se omiten aspectos relacionados con la crudeza de la vida en las cárceles o con cualquier tipo de represión hacia los vencidos. Bien al contrario, se fomenta una imagen de las cárceles como lugares de redención, en los que está presente la justicia social a favor de la rehabilitación del soldado o miliciano engañado por la República. Pero el autor no olvida remitirnos a trabajos que, desde ópticas bien distintas, abordan este tema[14].

El Noticiero de España también dedica una sección permanente durante todos sus números a la política exterior. Da su visión sobre la internacionalización de la guerra civil, la venta de materiales de guerra, los apoyos diplomáticos… ponderando siempre que ellos no tienen apenas ayuda en el conflicto y que los Republicanos están gobernados directamente desde Moscú en la gestión de la guerra insinuando, por tanto, que la República había perdido también la soberanía en su territorio.

Llegada la paz la fuente manifiesta la necesidad de recuperar la grandeza perdida en las relaciones internacional. Mostrando la figura del Franco como el vencedor del comunismo y aportando la idea de que su experiencia podía resultar fundamental para poder vencer también a las tropas soviéticas en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. Respecto a las relaciones con las Potencias del Eje da la idea de que mantiene una relación de igualdad, que se manifiesta en las relaciones diplomáticas, y que consigue sus objetivos dados los tratados comerciales que se estaban firmando durante aquellos años[15].

La economía también fue un campo propagandístico importante y en esta sección más que hacer un análisis económico real de la España Nacional, se dedica a hacer una comparativa de las dos Españas en conflicto para dejar la idea de que a pesar de que la España Nacional partía con una clara, y real, desventaja había conseguido sobreponerse a las dificultades e ir venciendo en la guerra.

Con la paz, abunda en una visión positiva en las relaciones económicas aportando datos en el desarrollo de los sectores económicos y manifestando la idea de que a pesar de la guerra los números eran mejores que durante el periodo republicano[16].

Es ya aceptado que entre los pilares fundamentales del franquismo están la Iglesia y la Falange y por ello no faltan referencias en el Noticiero[17]. El libro que prologo pone de relieve que interesa más la Iglesia que la Falange aunque esta es más atendida tras el partido creado por Franco después del Decreto de Unificación y omitiendo cualquier tipo de discrepancias que pudiesen existir en su seno.

No faltan en el Noticiero críticas duras para quienes se consideran antiespañoles que ni apoyan ni entienden el régimen nuevo de Franco. Entre ellos se destaca, en una crítica virulenta a los hombres de la Institución Libre de Enseñanza. Véase este texto de Clavería que define a la ILE como:

(…) un movimiento de inteligencia, protestatario, revolucionario, antinacional en suma, que hábilmente fue apoderándose de los resortes del Estado en materia de educación y cultura, creándose por estos medios, al lado de algunos técnicos apreciables, muchos valores falsos intelectuales, cuya característica (…) era coincidir en un profundo conocimiento de la tradición espiritual de España y en una negación absoluta de todos sus valores[18].

En resumen, podemos decir que cuantos hacen realidad del Noticiero de España tienen conciencia de que están haciendo historia. Destacando la gesta militar como uno de los hechos estelares de la historia de España. Y que gran parte de las ideas, argumentos y temas que fundamentan los años de la dictadura encuentran su origen en estos años y gracias al trabajo de los propagandistas del régimen tuvieron una importante pervivencia y transmisión en la sociedad.

4.- COMENTAR como algo propio de un prólogo las bondades del libro.

He hablado de originalidad del tema y del interés por tratarse de una documentación inédita que nos permiten sintonizar con aquello que el régimen quiere decir de sí mismo y que configura la imagen real que se quiere dar y vender en el extranjero. Me he referido con detenimiento a las conclusiones que aporta este trabajo de investigación histórica.

Pero tengo que destacar también la preocupación de Carlos Pulpillo Leiva por la búsqueda de la objetividad. Y, aunque es difícil en este tema, debe insistirse en este asunto. La búsqueda de la verdad, el análisis crítico de la documentación utilizada, es algo que se ve en este trabajo de investigación, bien alejado de posiciones apriorísticas y pendiente siempre de encontrar la verdad. Desde estos presupuestos se observa a un historiador movido por el rigor, analista exhaustivo de las fuentes y lejano a todo tipo de adoctrinamiento que no duda en facilitar al lector abundantes referencias que él conoce y aportan puntos de vista distintos a los del Noticiero[19]. Su preocupación de comprender más que de juzgar creo que le sitúan en el lugar que corresponde a los historiadores de verdad.

Además, este libro nos ofrece un texto extenso pero bien escrito, a veces incluso ameno, algo que se agradece en este tipo de trabajos que, con frecuencia, olvidan que se escriben para ser leídos.

Al felicitar al autor del libro por todo lo que en él nos enseña sobre el primer franquismo, extiendo la felicitación a los editores del mismo, Catalina Seco y Juan Manuel Martínez Valdueza, sensibles hacia estos temas y prestos a editarlos. Sólo cabe esperar el éxito comercial que merece.

La Albolafia (Montepríncipe),

10 de febrero de 2014

 

[1] Véase: PALACIOS BAÑUELOS, Luis. (Coord.). Donde habita el olvido. Las Humanidades hoy. Astorga, CSED, 2014.

[2] Véase: PALACIOS BAÑUELOS, Luis. El franquismo ordinario. Diálogos con Stanley G. Payne, Santiago Ca-rrillo, Mercedes Sanz-Bachiller, Juan Velarde, Ramón Tamames, divisionarios, guerrilleros… León, Akrón, 2011. Y  Franco-Mao-1973. Las relaciones entre España y China. Astorga, CSED, 2013.

[3] PABÓN, Jesús. “Nuestro propósito”, Noticiero de España, Núm. 1, 4 de septiembre de 1937.

[4] FERNANDEZ ALMAGRO, Melchor. “España en marcha”, en Noticiero de España, Núm.82, 8 de abril

[5] Por ejemplo, y entre otros, a PAYNE, Stanley G. ¿Por qué la República perdió la guerra? Madrid, Espasa, 2011.

[6] Frase que fue expresada por Ramón Serrano Suñer en el discurso de toma de posesión como Ministro del Interior del Estado Español. CLAVERIA, Carlos. “Discursos de gobierno”, en Noticiero de España, Núm. 67, 24 de diciembre de 1938.

[7] MILLÁN-ASTRAY, José. “La moral de los aviadores españoles”, en Noticiero de España, Núm. 17, 25 de diciembre de 1937.

[8]MATTHEWS, James. Soldados a la fuerza. Reclutamiento obligatoria durante la Guerra civil, 1936-1939. Madrid, Alianza, 2013. TOGORES, Luis Eugenio. Historia de la Guerra Civil Española. Madrid, La Esfera de los Libros, 2011 y Yagüe, el General Falangista de Franco. Madrid, La Esfera de los Libros, 2010.

[9] No se olvida referencias recientes que ofrecen contrastes como la de BOX, Zira. España, año 0: La cons-trucción simbólica del franquismo. Madrid, Alianza, 2010.

[10] Recopilación de artículos de prensa en el Noticiero de España. Del Diario Libertad de Valladolid el 25 de abril de 1938. En la Sección PRENSA NACIONAL encontramos cosas como esta: “…surgió el nombre de Franco…”, en Noticiero de España, Núm. 54, 24 de septiembre de 1938.

[11] Por ejemplo, entre otros, ZENOBI, Laura. La construcción del mito de Franco. De Jefe de la Legión a Caudillo de España. Madrid, Cátedra, 2011. PALACIOS, Jesús y PAYNE, Stanley G. Franco, mi padre. Madrid, La Esfera de los Libros, 2008.

[12] No faltan esas referencias que nos permiten acudir a estudios muy posteriores sobre estos temas. Por ejemplo, THOMÀS I ANDREU, Joan Maria. Los fascismos españoles. Barcelona, Planeta, 2011.

[13] TORRES LOPEZ, Manuel. “La justicia social, aspiración del Nuevo Estado Español”, en Noticiero de España, Núm. 16, 18 de diciembre de 1937.

[14] Acude, por ejemplo, a los libros de: ALVARO DUEÑAS, Manuel. La gran represión: los años de plomo del franquismo. Barcelona, Flor del Viento, 2009. Y de PRADA RODRIGUEZ, Julio. La España masacrada: la represión franquista de guerra y posguerra. Madrid, Alianza, 2010.

[15] En este apartado son muchas las publicaciones que se citan para contrastar las diferentes visiones sobre este tema; por ejemplo, THOMÀS I ANDREU, Joan Maria. La batalla del Wolframio. Estados unidos y España de Pearl Harbor a la Guerra Fría (1941-1947) Madrid, Cátedra, 2010.

[16] El más reciente estudio que, aunque de paso habla del Noticiero, es de SANCHEZ ASIAIN, José Án-gel. La financiación de la guerra civil española. Una aproximación histórica. Barcelona, Crítica, 2012.

[17] También en estos temas se precisa de referencias más plurales, como RUIZCARNICER, Miguel Ángel (ed.) Falange. Las culturas políticas del fascismo en la España de Franco (1936-1975). Zaragoza, Institución “Fernando el Católico”, 2013. MAINER, José Carlos. Falange y Literatura. Antología Madrid, RBA, 2013.

[18] CLAVERIA, Carlos. “El primer Gobierno de la nueva España. Y Biografías”, en Noticiero de España, Núm. 23, 5 de febrero de 1938.

[19] Entre la amplia referencia que el libro ofrece, quiero destacar la siguiente: CANCIO FERNANDEZ, Raúl C. BOE, cine y franquismo. El Derecho Administrativo como configurador del cine español durante la dictadura (1939 – 1975). Valencia, Tirant lo Blanch, 2011. LÓPEZ BAUSELA, José Ramón. La contrarrevolución pe-dagógica en el franquismo de guerra. El proyecto político de Pedro Sainz Rodríguez. Madrid, Biblioteca Nueva, 2011.NUÑEZ DE PRADO CLAVELL, Sara. Las armas ideológicas de Franco. Madrid, Salisbury, 2013.SAIZ VALDIVIELSO, Alfonso Carlos. Rafael Sánchez Mazas, el espejo de la memoria. Bilbao, Muelle de Uribitarte, 2010. SALAS, Nicolás. Quien fue Gonzalo Queipo de Llano y Sierra, 1875-1951. Sevilla, ABEC, 2012. SEIDMAN, Michael. La victoria nacional. Madrid, Alianza, 2012. SUAREZ FERNANDEZ, Luis. Franco. Los años decisivos 1931-1945. Barcelona, Ariel, 2011. TRANCHE, Rafael R. y SANCHEZ-BIOSCA, Vicente. El pasado es el destino. Propaganda y cine del bando nacional en la Guerra Civil. Madrid, Cátedra / Filmoteca Nacional, 2011. TRAPIELLO, Andrés. Las armas y las letras. Literatura y guerra civil (1936-1939). Barcelona, Destino, 2011. TSOU, Hwei-Ru y TSOU, Len. Los brigadistas chinos en la Guerra Civil. La llamada de España (1936-1939). Madrid, Catarata, 2013.

Orígenes del franquismo. La construcción de la «Nueva España» (1936-1941) Una visión a través del "Noticiero de España"

Autor Carlos Pulpillo Leiva
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Editorial CSED

Carlos Pulpillo Leiva

Carlos Pulpillo Leiva

Carlos Pulpillo Leiva

Doctor en Historia por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Especializado en historia contemporánea, es colaborador del Instituto de Humanidades de la misma universidad.

En la actualidad, es profesor en la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad Rey Juan Carlos.

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