Descripción
SABINO ARANA O LA IDENTIDAD PERVERTIDA
Txema Arinas García
… Y el lema Jaungoikoa eta lagizarra [Señor de lo alto y leyes viejas, o bien, Dios y fueros] (…) iluminó mi mente y absorbió toda mi atención (…) Levantando el corazón a Dios, de Bizkaya eterno Señor, ofrecí todo cuanto tengo y soy en apoyo de la restauración patria, y juré (y hoy ratifico mi juramento) trabajar en tal sentido con todas mis débiles fuerzas, arrostrando cuantos obstáculos se me pusieran de frente y disponiéndome, en caso necesario, al sacrificio de todos mis afectos, desde los de familia y de amistad hasta las conveniencias sociales, la hacienda y la misma vida.”
…
… Los extranjeros podrán establecerse en Bizkaya bajo la tutela de sus respectivos cónsules; pero no podrán naturalizarse en la misma. Respecto de los españoles, las Juntas Generales acordarán si habrían de ser expulsados, no autorizándoseles en los primeros años de independencia la entrada en territorio bizkaino, a fin de borrar más fácilmente toda huella que en el carácter, en las costumbres y en el idioma hubiera dejado su dominación…
Sabino Arana
Permítanme que antes de acometer este ensayo sobre la figura de Sabino* Arana, padre y principal inspirador del nacionalismo vasco que todavía hoy se reivindica, si bien entre dientes y en algunos casos hasta con no poca vergüenza, heredero del mismo, esto es, el Partido Nacionalista Vasco y sus sucesivos esquejes (de los que Eusko Alkartasuna sólo es el último), me plantee una pregunta esencial: ¿interesa realmente hoy en día un personaje como Sabino Arana más allá de lo grotesco de su exabruptos xenófobos y sus extravagancias biográficas como aquella de empeñarse en rastrear en los archivos correspondientes los ciento y pico apellidos “euskaros”, que no simplemente vascos, de su futura prometida? La respuesta no puede ser más inmediata y categórica: ni pizca.
A partir de este momento, a lo largo de todo el ensayo, y con una intención paródica que no oculto –pues es así como se refieren a él sus seguidores queriendo demostrar una familiaridad que en mi opinión tiene mucho de parecido a la que se utiliza en algunas sectas para referirse al gurú de turno– utilizaré el nombre de pila de nuestro protagonista, Sabino, y no el nombre completo o su primer apellido, para referirme a él.
¿Interesa realmente hoy en día un personaje como Sabino Arana más allá de lo grotesco de su exabruptos xenófobos y sus extravagancias biográficas como aquella de empeñarse en rastrear en los archivos correspondientes los ciento y pico apellidos “euskaros”, que no simplemente vascos, de su futura prometida?
La respuesta no puede ser más inmediata y categórica: ni pizca. Sabino Arana como personaje histórico pertenece hace ya tiempo al estercolero de la Historia adonde van a parar todos aquellos personajes que, como él, no contribuyeron a la felicidad de la especie humana o, por lo menos, a hacer más habitable el mundo.
Txema Arinas, 2008
ÍNDICE
Introducción al aranismo, 11
Vida de un romántico decimonónico, 19
Cuando la realidad se hace insoportable, 39
Odia a tu prójimo
como nosotros odiamos al nuestro, 61
La invención de los símbolos, 99
La herencia sabiniana, 131
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